El nitrógeno suministrado crea costes ocultos, riesgos de programación y variabilidad de pureza. Con la generación in situ, controla la pureza, el flujo y el coste, y elimina la manipulación de cilindros, las tasas de alquiler y el tiempo de inactividad de la entrega.
Ventajas claves:
- Menor coste del gas en comparación con el nitrógeno suministrado
- Pureza constante para procesos críticos para la calidad
- Sin entregas, sin recargos por alquiler, menos problemas de seguridad
- Más tiempo de actividad y planificación más sencilla