La temporada de frío se acerca rápidamente, lo que conlleva una serie de desafíos relacionados con el aire comprimido. Muchas industrias utilizan aire comprimido para aplicaciones en exteriores o en edificios con poca o ninguna calefacción.
La disminución de la temperatura del aire comprimido sin tratar provoca la formación de agua condensada en las tuberías de aire. Esta condensación puede congelarse en condiciones frías, lo que provoca tapones de hielo, filtros obstruidos, movimientos obstruidos de cilindros o actuadores, agarrotamiento de válvulas, rotura de tuberías y mucho más.
Identificación: en primer lugar, es necesario recopilar una lista de aplicaciones en la instalación que requieran un tratamiento adecuado. Las aplicaciones más comunes incluyen:
• Tuberías que discurren fuera del edificio o en zonas no calefactadas.
• Recolectores de polvo instalados en exteriores que requieren aire pulsátil para funcionar correctamente.
• Actuadores de válvula instalados en exteriores.
• Cilindros neumáticos en zonas no calentadas.
• Polipastos neumáticos o herramientas utilizadas al aire libre durante el invierno.
• Chorreado de arena con aire comprimido en exteriores.
Validación: a continuación, se deben validar las necesidades de aire de diferentes aplicaciones. Algunas demandas pueden ser esporádicas, mientras que otras son continuas. Por lo general, los fabricantes de equipos pueden ayudar a evaluar el consumo de los equipos suministrados. Los especialistas en aire comprimido suelen ofrecer sus servicios para estimar esta demanda.
Selección: aquí es donde, en función de la información recopilada durante la validación, se puede trabajar en la selección de un secador de aire capaz de suministrar el aire adecuado para cada aplicación. Su especialista en aire comprimido puede ayudarle proponiendo el equipo necesario para satisfacer sus necesidades.
• Secador de adsorción: un secador de adsorción suele proporcionar un punto de rocío de -40 °F. Esto significa que la temperatura dentro de la tubería debe ser inferior a -40 °F antes de que se forme condensación. Esto cubre la mayoría de las aplicaciones, e incluso por debajo de -40 °F, la cantidad de agua presente en el aire es mínima. nano-purification solutions ofrece una gama completa (series D1, D2 y D3) de secadores de adsorción modulares que permiten una instalación compacta en el punto de uso y, a veces, incluso montada en la pared.
Montaje: una vez efectuada la selección, se mantiene la instalación del equipo. Estos son algunos puntos que debe discutir con su proveedor de equipos de aire comprimido:
• Ubicación: es importante elegir una ubicación cercana a la aplicación, a la vez que se garantiza la seguridad del equipo. Puede ser necesario instalar equipos de protección para evitar daños cerca de áreas con mucho tráfico de carretillas elevadoras. La instalación en pared puede ser ventajosa para limitar el uso del espacio en el suelo. Las series D1 y D2 se pueden instalar en paredes.
• Derivación: es útil instalar válvulas de aislamiento y una línea de derivación, ya que el secador puede no ser necesario durante los periodos más cálidos de primavera, verano y otoño. La línea y las válvulas permiten aislar y cerrar el secador, reduciendo el consumo innecesario de energía de aire comprimido. El aire ya tratado por un secador frigorífico central en la planta suele ser suficiente para los periodos más cálidos.
• Depósito de compensación: algunas aplicaciones, como los colectores de polvo, requieren grandes cantidades esporádicas de aire comprimido. Estas demandas pueden provocar sobrecargas o pulsaciones en el secador. El uso de un depósito de compensación seco después del secador ayuda a aliviar estas variaciones. Las series modulares de secadores D1, D2 y D3 de soluciones de nanopurificación se llenan utilizando el sistema “Snow Storm”, lo que reduce significativamente el desgaste por fricción causado por estas variaciones, a diferencia de los secadores tradicionalmente llenos.
• Electricidad: se debe proporcionar una fuente de alimentación para alimentar los secadores de adsorción estándar. Sin embargo, una toma de 115 V/1 Ph/60 Hz con una capacidad de 15 amperios suele ser suficiente. Los secadores de adsorción de las series D2 y D3 con accionamiento neumático, así como los secadores de membrana, no requieren conexiones eléctricas.
Mantenimiento: Por último, es importante incluir el tiempo de mantenimiento en el programa de la planta para el mantenimiento y, si es necesario, la puesta en marcha (si el equipo se apaga durante los periodos de calor). El mejor momento para realizar este mantenimiento suele ser en septiembre u octubre para prepararse para el invierno.
En conclusión, es crucial tomar medidas preventivas para abordar la inminente llegada de la temporada fría y sus implicaciones para los sistemas de aire comprimido. La identificación precisa de las necesidades de tratamiento del aire es el primer paso. Los secadores de aire, ya sean desecantes o de membrana, ofrecen soluciones eficaces para evitar estos problemas y garantizar un funcionamiento sin problemas.
La cuidadosa selección e instalación de secadores, en colaboración con expertos en aire comprimido, optimiza su eficiencia. El mantenimiento regular, idealmente antes del invierno, garantiza un funcionamiento ininterrumpido.
Al adoptar un enfoque proactivo y utilizar soluciones de nanopurificación, las industrias pueden superar los retos del aire comprimido en invierno, garantizando una producción continua y eficiente.